MATERIA Y VOLUMEN

Pensando en la vida, imagino formas: inesperadas, libres, majestuosas… de la naturaleza, perfectas, irrepetibles, armónicas… del cuerpo humano elaboradas, pensadas, calculadas… de las obras humanas.
Las obras humanas nunca alcanzan la magnificencia de aquellas, Pero tienen una carga emocional propia: cómo se han hecho, por qué, qué significan.
Y algo muy importante, más allá de la materia, la forma, el volumen, la textura, el color, la luz,
expresan, provocan, o al menos sugieren en el observador situaciones, emociones, recuerdos, sueños, deseos… Con la geometría, el cálculo y la estética cambiante, se ha venido construyendo a lo largo de la historia.
En esos cálculos y medidas, encontramos números, y los mas sencillos, en sistema binario.
El cero y el uno, el si y el no, lo presente y lo ausente…
Desde aquí, dejar volar la imaginación nos lleva a una simplificación abstracta, en la que tanto la creación como la observación, encuentran un reto, una provocación, al contemplar cómo formas simples componen volúmenes, espacios, conjuntos… y todo ello combinado con la nobleza del hierro en su estado natural, pero evocando texturas, tonalidades, pátinas y una sensualidad, que provocan al tacto.

SOMO